Una mala tarde la tiene cualquiera

¿Adónde van los besos que no damos,

en qué labios encontrarán consuelo,

serán, quizás, alivio de algún duelo

o de ardorosa ofrenda amantes ramos?

¿Con quién duermen los sueños que perdimos,

en qué hogares se guardarán del frío,

habrán mutado en simple desvarío

o vagarán, errantes, los caminos?

¿Dónde estarán las ilusiones rotas,

serán, quizás, simiente de escombrera,

a qué puerto servirán de escollera,

en qué velas profesarán de escotas?

¿Y de los ideales traicionados.

Quién se ocupó de buscarles asilo,

de qué templo hoy serán peristilo,

seguirán al exilio condenados?

Entre lodos de ausencias y derrotas,

se pudren los descartes de la vida,

grises retazos de tierra prometida,

que un día fueron vuelo de gaviota.

No ha de tornar el tiempo consumido,

ni volverán los afanes truncados,

viejos fantasmas, rendidos, fracasados,

testigos huecos, de un futuro incumplido.

CC-BY-NC-ND

Salvo que se indique lo contrario, el contenido de este sitio está sujeto a una licencia internacional Creative Commons Reconocimiento-No comercial-Sin derivaciones 4.0. is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0 International license.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *